22.4.14

y llorar y ver el daño en el que habito, en el que me escondo para que no se puedan expresar aquellas voces que aun...
callan.
y callan sistematicamente, con una eficacia de relojeria que consume todo recurso vital.
y a ciegas en la oscuridad, cuando pocos ven, manoteo la nada buscando el hilo que me lleve a la puerta, para luego tener que abrir mis oidos para escuchar el susurro de la clave que la abre, y volverme fuerte para empujarla lo suficiente para poder pasar; ir entreabriendo los ojitos, muy de a poco, para no quemar las pupilas acostumbradas a la inmensidad de un iris expandido por la vieja necesidad.
Y el dolor de saberse libre.
y el amor de sentirlo
por primera vez.


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